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dimarts, 1 de juliol de 2014

Fez - Fès - فـاس. Un paseo por la Medina Fez-el Bali

La Medina de Fez-el Bali es la más grande del mundo y es Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 1981. Es la parte más antigua de la ciudad de Fez y data del siglo VIII. Entre sus más de 10.000 calles, las principales son Talaa Kbira (gran cuesta) y Talaa Sghira (pequeña cuesta).

El acceso principal a la medina es la puerta de Bad Bou Jeloud, construida en el año 1913 y decorada con azulejos de tonos azulados.



Bad Boud Jeloud

En la medina pueden encontrarse tiendas y puestos de todos los tipos: ropa, de comida, zapatos, alhajas, especias...y normalmente suelen estar agrupados por sectores.




Dentro de la medina podemos encontrar centenares de mezquitas y son especialmente curiosas las llamadas a la oración si no se han escuchado nunca, que se hacen cinco veces al día. No disponemos de fotos de los interiores de las mezquitas ya que, al menos en Fez -no pasa en todas las ciudades marroquíes- la entrada está reservada a los musulmanes.




Pasear por la medina puede convertirse en toda una odisea. Las laberínticas calles hacen que, aunque dispongamos de un mapa, no siempre podamos acercarnos al lugar deseado. Lo mejor es moverse por las dos calles principales y callejones aledaños, sin alejarnos demasiado.




Aunque el paseo por las callejuelas de la medina es precioso y muy entretenido, en la mayoría de los casos resulta agobiante. Muchos de los tenderos te llaman la atención para que entres a mirar sus tiendas y a probar su género, a que comas en sus restaurantes o pruebes su te, de una manera bastante insistente.

L casa más antigua de la medina

La medina es una zona peatonal y la entrada de coches está prohibida. Es por eso que no es extraño encontrar animales paseando por sus calles, sobre todo burros, muy utilizados para las tareas públicas, desde transportar bombonas de butano hasta llevar a cabo la recogida de basuras.




En las afueras de la medina podemos encontrar zonas como estas: lugares de barracas, pequeños talleres o curtidores, muy diferentes a lo que nos encontraremos dentro de la ebullición del laberinto.



Los curtidores, las zonas más visitadas de la medina, están señalizadas en las entradas a la zona amurallada. Aunque una vez dentro, es igual, tendremos que preguntar para encontrarlas, porque con esas calles laberínticas, es prácticamente imposible encontrarlas por nosotros mismos.








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